Elementos clave en el tratamiento

Elementos clave en el tratamiento. Adaptado del Consejo Nacional Asesor para Úlceras por Presión y el Grupo Europeo de Úlceras por Presión. Prevention and treatment of pressure ulcers: clinical practice guideline. Washington DC: Consejo Nacional Asesor para Úlceras por Presión; 2009.1

  • Clasificar la úlcera: use una herramienta validada, proporcione formación al equipo de atención sanitaria sobre las técnicas específicas necesarias cuando se trata a pacientes con pigmentación oscura y sobre cómo diferenciar unas heridas de otras
  • Valorar y controlar la curación: valore la úlcera al menos una vez a la semana (controle la curación usando una herramienta de curación validada). Modifique los protocolos de tratamiento cuando el progreso no sea el previsto
  • Garantizar que se evalúan los requisitos nutricionales y que se cumple con el soporte nutricional y la remisión al dietista
  • Evaluar el dolor: puede aparecer dolor tanto durante los procedimientos como en reposo, utilice una herramienta de evaluación del dolor validada como, por ejemplo, una escala analógica visual
  • Garantizar que se implementan las estrategias analgésicas adecuadas.
    Se puede acceder a las herramientas de evaluación del dolor en la zona de toma de conciencia del dolor de www.less-pain.com
  • Elija una superficie de apoyo adecuada y tenga cuidado con los cambios posturales de los pacientes (conozca los requisitos especiales de los pacientes en cuidados intensivos o aquellos con lesiones en la columna vertebral y obesidad)
  • Selección del apósito: base la selección en la naturaleza específica de cada herida (considere el nivel de exudado, el estado del lecho de la herida, la infección, la localización y el estado de la piel perilesional). Es esencial adoptar un entorno húmedo para una curación óptima. Considere también la elección de apósitos que ofrecen una reducción al mínimo del dolor y del traumatismo, como los apósitos de silicona suave.
  • Evaluación y tratamiento de la infección
  • Considerar el uso de tratamientos especializados, como la terapia de presión negativa (TPN)