Alivio de la presión

El alivio de la presión en la úlcera es clave durante el tratamiento. De hecho, si no se aborda este problema, el cuidado de la herida se verá seriamente comprometido y, en el peor de los casos, será ineficaz.

Proporcionando el equipo adecuado, como unas muletas o una silla de ruedas, se fomentará una estrategia eficaz, que es la de no soportar peso. Por supuesto, la mejor estrategia es escuchar al paciente y aconsejarle el mejor procedimiento posible. Es difícil conseguir un alivio completo de la presión (es decir, que no se observe ninguna presión en la zona) con la mayoría de los dispositivos utilizados, especialmente cuando se tratan las áreas del pie que soportan peso, por lo que el objetivo «realista» de la intervención es la reducción de la presión.

Lamentamente, no existe excesiva literatura científica disponible en la que se comparen las estrategias utilizadas para abordar este problema. Sin embargo, el Grupo Internacional de Trabajo sobre el Pie Diabético6,7 recomienda considerar el uso de un yeso de contacto total (TCC, por sus siglas en inglés) en el tratamiento de las úlceras plantares de pie diabético neuropáticas, no infectadas y no isquémicas. Otros de los consejos dados por este grupo son el uso de zapatos y botas con yeso como alternativa.
Considerando la ulceración neuroisquémica, una opción son las férulas tipo Scotchcast13. Más recientemente, se han probado las técnicas de yesos sintéticos semirrígidos, que suponen el uso de yesos slipper y yesos por debajo de la rodilla como una alternativa para pies, tanto con úlceras de pie neuropáticas como neuroisquémicas4. Actualmente no se recomiendan las almohadillas abiertas de fieltro adhesivas ya que se adhieren directamente a la piel y causan problemas en el tratamiento de la úlcera de pie debido a problemas de control de infecciones.

Los andadores ortopédicos desmontables suponen una alternativa a las técnicas de aplicación de yeso. Sin embargo, la naturaleza desmontable de estos dispositivos reduce su eficacia y el IWGDF recomienda que sean «fijos» para aumentar los porcentajes de curación a un nivel comparable a la TCC.

Durante la ulceración no se recomienda el uso de calzado terapéutico (p. ej., de calcetines o zapatos «ortopédicos» confeccionados a medida), aunque puede que sean el único método en determinados casos muy complejos. Puede utilizarse como alternativa un andador desmontable a medida en caso de deformidad significativa y biomecánica del pie y la pierna gravemente alterada.

La elección final de la modalidad de alivio o reducción de la presión dependerá de los resultados disponibles y de diversos factores, como su facilidad de uso, seguridad e idoneidad para todas las actividades (p. ej., cama, estar sentado y transferencia). Por último, el procedimiento deberá ser compatible con la elección del apósito.