Control de infecciones

El tratamiento óptimo de la diabetes relacionado con la infección del pie puede reducir potencialmente la incidencia de morbilidades relacionadas con las infecciones, la necesidad de hospitalización, su duración y la incidencia de amputaciones mayores de un miembro15,16. La infección en el pie diabético se ha clasificado como leve, moderada y grave (consulte la tabla 1) como orientación para los regímenes terapéuticos. En todos estos casos el tratamiento antibiótico apropiado es el tratamiento idóneo. Un régimen antibiótico empírico debe basarse en la gravedad de la infección y en los probables agentes etiológicos17. Existen datos limitados que permitan realizar elecciones informadas entre los diversos antibióticos.

 

Gravedad de las úlceras en el pie

 

 

Leve

Presencia de dos o más signos de inflamación (pus, eritema, dolor, aumento de la temperatura, dolor con la palpación o induración). Si aparece celulitis a menos de 2 cm de la úlcera en ausencia de signos clínicos de toxicidad sistémica e infección que afectan a los tejidos superficiales.

Moderada

Como en la definición anterior de «leve», con celulitis a más de 2 cm de la herida, pero a menos de 5 cm; sin signos de toxicidad sistémica; la infección se extiende a tejidos más profundos y al hueso.

Grave

Celulitis generalizada, absceso profundo con o sin signos de toxicidad sistémica (fiebre, vómitos, hipotensión, confusión, acidosis, insuficiencia renal, hiperglucemia grave o leucocitosis).

Lipsky y cols. 200417